El sofá, el lugar preferido en mi casa.
¡Hola soldados! Mis primeros días de batalla van según lo previsto. Paso muchas horas tumbada pensando qué estrategia seguir para derrotar al bicho. Normalmente solo me levanto del sofá si veo a mis humanos ir a la cocina o escucho una bolsa de plástico. Otras veces me llaman y voy pero luego no me dan nada, no lo entiendo, ¿para qué me llaman entonces?
Estos días el timbre ha sonado más de lo habitual para recibir algunas visitas y en general la rutina es la misma. Me levanto, les saludo un buen rato y me vuelvo a tumbar. Sinceramente me aburren las conversaciones que tienen, vienen a visitarme y hablan sobre política y deporte, ¿por qué no hablarán de los nuevos Dentastix que anuncian en televisión? Tienen que estar deliciosos.
Creo que me están engañando.
También os quería contar lo que he descubierto estos días. Mis humanos me dan diversas pastillas entre la comida. A veces me doy cuenta tarde pero otras, consigo sacarme la pastilla de la boca. ¿Por qué utilizan las salchichas para engañarme? Creo que esas pastillas contienen nuevos soldados en su interior que me ayudarán a ganar la batalla, por eso no voy a regañar a mis humanos, pero cada vez que vea una pastilla en mi boca la dejaré caer al suelo para que sepan que me doy cuenta.
Más allá de eso, me siento con mucha energía en mis cuatro patitas aunque todavía es pronto para valorar. Tal vez un poco más cansada y hambrienta que de costumbre, pero nadie dijo que las batallas se ganasen solas. A veces eso si, no puedo evitar hacerme pis encima y eso que saco a mis humanos más veces de paseo. ¡Y por cierto! He leído todos los mensajes recibidos a través del campo Contacto y creo que os he respondido a todos. ¡Os daré más novedades en unos días!
